top of page

Madrugadas con mucha paciencia 

En todas las madrugadas que desperté para amamantar tuve que tener mucha paciencia. El reloj de Tesorito se estaba ajustando al mundo fuera de mi útero.

El cansancio, dolor de espalda y hambre con mucha sed fueron mis compañeros de travesía junto a bebé. Nunca pudo faltar la máquina de extracción de leche materna para aprovechar la bajada del otro seno.

Estoy consciente de que fue un gran sacrificio que valió el esfuerzo y aún así en mi calidad de ser humano deseaba dormir un poco más y tener un tiempo para mí.

Con esto quiero decir que es válido estar despeinada el primer año de tu bebé en lo que se adaptan como Mamá y Papá pero nunca debes olvidarte de ti.

Bebé te necesita sana, contenta, alimentada y descansada. Sé que las personas luego del “babyshower” desaparecen y no ayudan como uno esperaba pero desde tu embarazo puedes hacer cosas que lo harán más ligero.

Comienza por planificar tus comidas y congelar. Aprovecha para abastecerse de todo lo de uso diario que puedan necesitar al menos el primer mes.

Ahorra para que puedas pagar por algunos servicios en el hogar y paga tus cuentas por adelantado para que no tengan ese estrés de salir a hacerlo.

Coordina para que venga una persona al menos a lavar la ropa, fregar los trastes y botar la basura. ¡Dios mío eso era lo más difícil para nosotros en esos momentos “.

Respira profundo, fluye con bebé y deja de un lado las cosas que se pueden hacer después. Ha llegado un nuevo integrante a la familia y requerirá todo de ti.

Un abrazo de Mamá a Mamá,

Sully Román

Comentarios


bottom of page