top of page

Sumergida en la maternidad

Damos a luz y esperamos todas esas emociones que nos venden las revistas de famosos. La realidad es que nos damos con la verdadera cara de la maternidad. Queremos muchas hermosas fotos y no tenemos el más mínimo ánimo de levantarnos y reponernos de esas terribles ojeras.

Pasan los meses y crees que luego de la etapa posparto todo volverá a la normalidad. Te cuento una cosa: NO HAY TAL NORMALIDAD. Lo que ves en el espejo eres tú ahora, en lo que te convertiste y en lo que serás por los próximos años. !Felicidades eres Mamá!

En mi caso tengo muchos recuerdos despeinada, hinchada y adolorida luego de que se me practicara una cesárea. Ha pasado todo un año para sentir que regresé a mi cuerpo y a mi vida.  Ser Madre me llevó a otra dimensión que nunca había imaginado.

La maternidad nos sumerge de tal forma que no sabemos el día, la hora ni dónde estamos. Todo se convierte en pañales, leche, gases y lavar una gran cantidad de ropa diminuta.

Con una sonrisa admito que no cambio lo que soy actualmente por lo que una vez fui.  Aceptarse es parte del proceso con sus cicatrices, virtudes y amanecidas porque de nosotras depende una pequeña vida que nos mira al despertar.

Si estás en la etapa de reencontrarte no tengas prisa.  Estudiar una carrera, retomar tu profesión y caer en tiempo son cosas que no se hacen de la noche a la mañana.

Respira muy profundo y sigue caminando. Te ha tocado la bendición de traer una criatura al mundo.  No te preocupes, tu momento va a llegar.

Un abrazo de Mamá a Mamá,

Sully Román

Comentarios


bottom of page