top of page

Mi verdadera razón para hacer colecho

Hacer colecho no es algo que se hable entre la gente pues viven dejándose llevar por la corriente de los “sabios” opinólogos en la actualidad. Esos que mencionan que debes acostumbrar a tu bebé a una cuna, un moisés, un corral o quizás a una mecedora eléctrica.

Cuando comenzamos la travesía como Mamá y Papá primerizos nos dejamos llevar por nuestro instinto observando que al dormir junto a nosotros descansa por más tiempo, la lactancia es más accesible y los tres podemos dormir. Así que fuimos descartando todas esas cosas que no hacían falta y ocupaban mucho espacio que se convirtió en zona de juegos.

La verdadera razón por la que hacemos colecho es porque nos da la gana, porque nos nace del pecho y porque tenerlo cerca permite que podamos calmar su llanto inmediatamente. Despertar con una sonrisa y escuchar cuando nos llama es una bendición del cielo. Si tienes oportunidad para colechar hay excelentes opciones para ti.

En Puerto Rico se construyen hermosas cunas del mismo diseño de la cama de los adultos amarradas por seguridad. Algunos modelos permiten utilizarla hasta que está un poco más grande. Otra alternativa es tenerlo en la misma cama con ustedes y no se preocupen por la intimidad.  Precisamente eso va cambiando hasta que se vuelven totalmente creativos antes de que despierte de su siesta.

Entre los beneficios del colecho se encuentran la prevención de muerte súbita, atención inmediata de cólicos y el refuerzo del vínculo de lactancia materna. Esta información viene de la mejor de las fuentes: mi experiencia.

No es recomendable que haga colecho si se encuentra bajo los efectos de medicamentos o alcohol, tiene obesidad mórbida o está demasiado cansado a la hora de dormir.

Un abrazo de Mamá a Mamá,

Sully Román

Comentarios


bottom of page